23 de diciembre de 2011

Infinite play o Endless play

Doler y quedar, morir un rato, no saber. Tweetear que necesitás «ilusión, sueño, mentira, ficción», porque la estructura del mundo, la cual es tan sólida y estable, se te cae; porque alguien dentro tuyo, que no sos vos, se quiebra en las filas de los supermercados, en los bancos, mientras esperás cambiar un cheque que te hará feliz, mientras ves un padre con su hijo y pensás que querés tener un hijo y amarlo, besarle la espalda cuando la cajera te entregue el dinero porque la pasarás lindo (saber que en el fondo lo que hubieras querido y querés sin esperanza es que tu padre lo hubiera hecho). «Una canción, de eso se trata nuestra vida, nada más que eso». De eso sí, porque esa canción te salva y te hunde completamente en vos mismo. Vos sos la canción. (Le das infinite play, que pase una y otra vez hasta llegar al trance. Pensar que podría ser infinite play o endless play, pero que eso sólo depende de cuánto drama querés. Descubir que escribís tantos y y y y y por lo mismo.) Y te comenzás a ver desde afuera, a escuchar desde afuera, tendido, desnudo, como si fueras un satélite dando vueltas alrededor del mundo que sos. Como si fueras un espejo esférico. Como si fueras todo el mundo, todas y cada una de las historias, y como si al caer vos se cayeran todos contigo. «Y hay otra canción, sin dirección, una señal en la oscuridad, significados de algún lugar». Otra canción. Esa otra canción que tiene miedo, que está igual de perdida que vos, que actúa a la defensiva porque es la única forma conoce, que todo le hiere, porque, al igual que vos, no sabe «qué pasa, qué es lo que realmente pasa» o lo sabe todo perfectamente.

13 de diciembre de 2011

«Piensa, ¡es tu ahorro, tu futuro!»

Kōans del maestro @lacholy4

10 de diciembre de 2011

Zoo

«”No somos nada”, piensa Lucas por él y por el pulpo.»
Julio Cortázar

Frente a la vitrina de las masacuatas,
quienes mantienen una hermosa orgía contemplativa:
ese mood, ese tempo, esa odisea
de restregarse contra las demás y cambiar de piel;
eso que no es nada nuevo, nada peculiar
y, sin embargo, tan crucial.

Frente a la isla de los monos:
qué chistoso cómo caminan, cómo juegan,
se han de meter a esas cuevas a coger de lo lindo
o seguramente lo hacen a vista de todos:
cómo parecen ser los únicos alegres en ese desierto de jaulas.

Frente al Rey de la Selva y su Señora Reina:
That’s all folks?

Frente a la jaula de leopardos:
frente a mi, tan necesario, tan hermoso,
quiero cruzar la pierna como vos,
quiero lamerme como vos, como los gatos
grandes o chicos, que siempre son grandes.

Te veo, te fotografío, te observo por más tiempo.
Comienzo a sentir que el preso soy yo.
Qué bueno que en ese momento te levantás, das la vuelta
y te vas, igual, como si nada ha pasado.



(Postdata: ♫ …soy como los gatos y caigo de pie... ♫♪)

4 de diciembre de 2011

Sabato, Dalí, Gaga, Cervantes y Don Quijote

Amé Uno y el Universo de Ernesto Sabato. Recordé esto

«Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa? ¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es su autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad.»

después de ver el video de Marry the night de Lady Gaga, cuando dice al inicio

«When I look back on my life it’s not that I don’t want to see things exactly as they happened. It’s just that I prefer to remember them in an artistic way, and truthfully the lie of it all is much more honest because I invented it. (…) It’s not that I’ve been dishonest, it’s just that I loathe reality.»

y otro de los textos del libro de Sabato que me creó un nudito en la garganta y que sirve como síntesis de todo

«…la humanidad cambia constantemente y, con ella, las creaciones del pasado y los personajes históricos: el presente engendra el pasado; el Cervantes que escribió el Quijote no es el mismo que el Cervantes de hoy; aquél era aventurero, lleno de vida y despreocupado humor; el de hoy es académico, envejecido, escolar, antológico. Lo mismo pasa con Don Quijote, oscilando entre la ridiculez y la sublimidad, según la época, la edad de los lectores y su talento. No hay tal abismo entre la realidad y la ficción. Hoy es tan real —o tan ficticio— Cervantes como Don Quijote. Al fin de cuentas, nosotros no hemos conocido a ninguno de los dos y no nos consta su existencia o inexistencia efectiva, de carne y hueso; de ambos tenemos una noticia literaria, llena de creencias y suposiciones. En rigor, Don Quijote es menos ficticio, porque su historia está relatada en un libro, en forma coherente, lo que no sucede con la historia de Cervantes.»

1 de diciembre de 2011

«It is time to explain myself»

la música sube de volumen
descompongo el sonido
intuyo el orden subyacente a las cosas
las formas

se conjugan en un mundo de millones de partículas minúsculas
la rabia del pasado
y el amor presente

algo me dice que no escucho con los oídos
no veo con los ojos
no palpo con las manos
como también sé que al besarte no te beso con la boca
y no te beso a ti

cuando te lamo
lamo esa parte que se activa al fondo del oscuro espacio de la nada
ese pequeño algo que comienza a ser
al momento que es lamido por mi lengua
mientras te lamo a ti

de igual manera no soy yo el que manipula este cuerpo
que te lame y te besa y te toca
son millones de manos de millones de titiriteros
que mueven sus finísimos hilos desde adentro

y sin embargo tengo un nombre
y tú tienes uno también
te escribo esto
te lo dedico
y en realidad se lo dedico a todo lo que he amado en la vida
aunque haya sido por un solo segundo

porque todo es un solo tema
las innumerables piezas que se aglomeran o se expanden
que se dividen o se condensan en cualquier lugar

llegar hasta aquí
mover el territorio
alternar las piezas
es cambiar el destino

y sé que al decir lo que sea que dijera o dijeras
solo nos maravillábamos de compartir
una sola palabra