28 de junio de 2010

(

Una vez, hace mucho tiempo, en mi infancia tardía (para ocupar un término un tanto arqueológico), en Guanaquín o Palomitas de papel, valga la publicidad gratuita, apareció publicada una imagen que me trastorno completamente. No podía creer que algo así existiera. Fue tan alucinante para mí descubrir que alguien se había tomado su tiempo para hacerla, para pensar, para analizar, para visualizar tal cosa, tan simple, tan vana. Another world se llama. Maurits Cornelius Escher es el Creador.

24 de junio de 2010

Correspondencias (I)

Comentario: la primera vez que leí Continuidad de los parques confieso que no me pareció gran cosa. La segunda vez, meses después, al terminar de leerlo, quizá en el baño de mi casa, sólo se me vino a la mente The waterfall (creo que es una litografía) de Maurits Cornelius Escher. Creo que son lo mismo. Y me gustó para hacer este post medio sinestésico.

20 de junio de 2010

Rodrigo y el mejor saludo de cumpleaños de toda mi vida

- Vaya, decile “feliz cumpleaños” a Tío Payin…
- Feliz Pupú.

16 de junio de 2010

Día

Inicio luctuoso. Penumbra. Sonidos, voces, letras. Un día en que no entraste a saludarme con un beso y una canción. Reclamarte sobre algo que se ha roto, sin hacerlo. Caminar cuando ya es tarde. Verte de nuevo y tomar café juntos después de algunos meses. El cigarro de siempre. Hablar, sobre todo de mi, como ha sido previsto. Que he cambiado tanto desde hace varios años. Que extrañas un poco el que era. Seguir repasando las heridas. Y las alegrías que hacen llorar también. Decirte que te amo, que te necesito siempre en mi vida, abrazarte y besar tu mano. Las llamadas de rigor. Tratar de unir lo roto, las piezas de las que se sabe algo. Comer lo de siempre. Siempre se come lo de siempre. La tradición de siempre (esto es redundancia); eso no ha cambiado. El hambre es la misma. Regresar y volver a ir, juntos. Cambiar de espacio y tiempo. Virtualmente hay otros que también dejan el recuerdo de su paso. Otros en los que no creía, otros en los que sí creía. Viajar sobre un amarillo invisible. Llegar a verte, a verlos, con el tiempo mordiéndome la mano. Todo chivo, sobre todo por la frase que me dijiste, tan anarquista y transgresora, tan recordable por toda la eternidad que no alcanzaré a vivir. Es tarde. Ir a la próxima estación. Abordar un bus atrasado con un motorista tan primitivo. Llegar y verte. Ya sé que es tarde. Ir en busca de rosas. Cuatro dólares. Ir en busca de hielo. Poco más de uno. Deambular por las calles atiborradas de gentes y frustraciones y sueños y sueño y Nightwish que me detiene tan sólo un momento porque sigue siendo tarde. Volver a verte. Mil cosas por hacer. Cambiar de ropa, de tiempo y de espacio, drásticamente, de nuevo, mientras sigues siendo el mismo. El círculo de siempre, el círculo que inicia la ceremonia de dejar de ser nosotros mismos mientras seguimos siéndolo, el círculo que renueva los vínculos. Pausa. Todo se detiene. Volver, siempre volver. Se ha hecho tarde. Ahora la comida y el vino. Terminar para comenzar. Salir y buscar un lugar donde celebrar el fin. Llegar y ver todo un poco cambiado. Beber y ver todo un poco más cambiado. Verte a cada momento y no saber qué hacer y saber que algo ha cambiado. Pero es bueno tenerte cerca. Me alegra. Y Zuleyca Michelle: jamás, jamás…

5 de junio de 2010

27 años

Es una cosa seria
tener veintisiete años
en realidad es una
de las cosas más serias
en derredor se mueren los amigos
de la infancia ahogada
y empieza a dudar uno
de su inmortalidad.

Roque Dalton, en Taberna y otros lugares

3 de junio de 2010

La edad (certeza de la duda)

“Pero, ahora,
tengo esa edad en que todas las cosas de la vida
se vuelven una pregunta”

Roque Dalton, en Taberna y otros lugares

***

“Tenía la edad aquella en que la certeza caduca”

Jorge Drexler, en Noctiluca

1 de junio de 2010

Armar la trama (escena reacomodada sobre canciones de Drexler, una línea mía y otra de Dalton)

parten dos escafandristas en la penumbra
(dos paseantes distraídos)
lejos, lejos, con la mirada en otros espejos

a paso lento, como bostezando
tienen el deambular sincronizado
y la noche cae por su propio peso

los días raros son muchos y los días buenos raros
y van haciendo su coreografía
súbitamente así sincronizados
como dos focos intermitentes

cada trapecista suelta su trapecio
(always somebody playing with dinamite)
como la nieve en la bola de nieve

fue un salto ínfimo, disimulado

- i don´t worry about a thing
que se despedace

y así seguir el rumbo que el viento trace

(solo húmedo,
humo cilíndrico)

(telón)