29 de marzo de 2010

Una plegaria para las personas de corazón salvaje a quienes retienen en jaulas

Jaula. Bus. Cantá un corito, pues. Rey de reyes, Señor de señores… Desafina. Linda. Corazón traslúcido como su blusa, que deja claro lo firme de su pecho, lo hermoso de su cuerpo. Uñas pintadas. Distinto color. Limpia. Este es mi hijo. Jaula. Fotografía vieja en medio del Nuevo Testamento regalado por los Gedeones (que son unos duendecillos que pasan manufacturando pequeños libritos sagrados). “Pollitos muertos” escrito en el lomo del librito. Jaula. Me lo quitó una señora de la Iglesia Josué. Mala vida. Jaula. Por las drogas. Jaula. Mano que baja a la bolsa canguro. Jaula. Papeles, muchos. Mataría por leerlos. Lapicero. Leé los Salmos. Ah, sí. El que habita al abrigo del Altísimo… subraya las palabras. La Palabra. Jaula. Letras ilegibles en el reverso de la foto. Y me dio una enfermedad. Peor quel SIDA. Se me hace para atrás la vista, quizá por andar viendo hombres. ¿Padre?. ¿Hijo?. ¿Marido?. Jaula. Es que los hombres lo duermen a uno. Señales de Cristo. Jaula. Está conmigo. La señal es que me subí al bus. Mano izquierda. Anillo grande de fantasía. Acariciándolo con los ojos. Estoy loca. Jaula. La gente vitupera contra el que predica. Eso está mal. Así dijo Dios. Jaula. Estuve en el psiquiátrico. Pierna ansiosa. Pasado. Jaula. Bien feo ahí. Sólo a un médico ignorante se le pudo ocurrir ese lugar. Mano derecha. Vaso con restos de minuta. Ventana abierta. Vaso revolcándose en la calle. Uy, lo tiré. Tengo un amigo en el psiquiátrico. Salvador. La razón produce monstruos. Enormes. Ayúdenle. Yo no puedo. No tiene pisto. Cantá un corito, ¡que se oiga! Rey de reyes, Señor de señores… Vista al horizonte. Yo no me enojo si (usted) ve por la ventana. Dios tiene misericordia de sus criaturas. Corazón salvaje. Jaula. Jaula. Jaula… Jaulas. Somos zancuditos. Demasiadas jaulas para un solo corazón.

27 de marzo de 2010

Descripción de pájaro Ur

El pájaro Ur. ¿Quién sabe describir la belleza de ese pájaro encantado? Preguntó el maestro Euralas Sagatara (dando un golpe de manos) a sus discípulos.
- Por un momento tuve las palabras en la punta de la lengua –respondió Ricardo Jesurum, poeta precoz y aprendiz de mago-; pero usted maestro acaba de espantarlo con su golpe de manos.

Alfonso Kijadurías, en Gravísima, altisonante,
mínima, dulce e imaginada historia

25 de marzo de 2010

XXX

En el acta del jurado calificador, al inicio de Una cuerda de nylon y oro y otros cuentos maravillosos, mencionan los ganadores del Certamen Nacional de Cultura de 1968, como en toda acta de jurado calificador. Ahí también mencionan los jurados que “hemos encontrado páginas de calidad en el libro intitulado: XXX de Anónimo Odracir”. Odracir, es decir, Ricardo al revés. Ricardo Lindo, pues, Ricardo Jesurum, “poeta precoz y aprendiz de mago”, como dice Kijadurías. Comencé a leerlo y sí, encontré algunas “páginas de calidad”. Al menos hasta donde lo dejé.

22 de marzo de 2010

Desleal

Acabo de terminar Una cuerda de nylon y oro y otros cuentos maravillosos del más desleal de todos los escritores nacionales. Es casi La ilustre familia androide: más extenso, menos depurado. Están los buenísimos Fidelidad de las estatuas, Único héroe eterno, Primer encuentro, El aspecto de los egipanes y el que le da título al libro.
Sin embargo, hay otros, especies de viñetas o narraciones cortas que por mucho no llegan a nada: En el vientre del pájaro, El perro, La batalla, por ejemplo.
También hay otros textos que, como ya lo han dicho de Cortázar, se nos quedan viendo, queriendo que les sigamos el truco de eso que ha venido a llamarse literatura. Leyéndolo uno se da cuenta por qué Álvaro es considerado, después de Salarrué, como de los mejores narradores del país. Si Salarrué es la tradición y el costumbrismo (no sin una gran visión cosmopolita), Desleal es la experimentación formal y la ruptura (quizá por eso me ha venido a la mente Cortázar). En este último sentido van Las vidas paralelas, Teresa y la insolación, La audiencia que fue sueño, La consulta y Amor, dulce instrumento.
Les dejo un texto que me gustó mucho, por desleal.
Sálem cuáquero

Si usted toma hojuelas de avena por la mañana, usted podría ser un enemigo de la democracia. O llegar a serlo.
Un buen escándalo se armó cuando, hace algunos años, un periodista norteamericano “descubrió” que en las monedas de diez céntimos –dimes- aparecía el símbolo soviético de la hoz y el martillo, microscópicamente colocado allí por un grabador enemigo de la democracia. La fotografía de la moneda, ampliada veinticinco veces, estuvo a punto de desencadenar otra cacería de brujas.
En la viñeta de los tarros de avena Quaker, un viejo cuáquero aparece con un tarro de avena Quaker. En el tarro que el viejo tiene en sus manos, hay una viñeta en que aparece un cuáquero con un tarro de avena; en el tarro, la viñeta muestra a un cuáquero con un tarro de avena, en cuya viñeta un viejo cuáquero…
Dícese en algunos círculos particularmente vigilantes de la seguridad norteamericana, que la viñeta de la viñeta de la viñeta de la… tiene una variación radical en su contenido. Por medio de un serio esfuerzo, se ha desentrañado un mensaje del enemigo que, finalmente, dará al traste con la democracia norteamericana.
Aunque de ello hablan a sotto voce, se sabe que una rama disidente del Partido republicano tiene planes para una represión, planes que incluyen la muerte de los cuáqueros por el delito de propagación de doctrinas contrarias a la democracia.

19 de marzo de 2010

Exposición de Pintura (y III)

(La imagen no la pude conseguir, la borré :()

Desnudo – Homenaje a Miguel Ángel Orellana


Fui a esta expo un día después de inaugurada. No pude ir, una noche anterior, a la inauguración, porque se me presentaron tres eventos, entre los que elegí ir a ver El nacimiento de los pulpos al MUNA. Estando ahí, en el MUNA, me sorprendió que a la película había llegado un grupo de la Escuela Militar o de la ANSP. “Vaya, sí son sensibles”. La peli es buena, seleccionada en Cannes. Bien silenciosa, cuenta la historia con acciones físicas y pocos diálogos. Aborda la historia de una chica de unos 15 años, muy curiosa, que sueña con entrar a un grupo de gimnasia acuática. En realidad, de eso se va dando cuenta uno, es que quiere entrar en la líder del grupo. Le gusta. Quiere entrar en corazón. El cuerpo es, en algún momento de la película, un obstáculo. Fue interesante ver a todos los (debo poner también “y las”) cadetes (¿cadetas?) (¿o todos son chicos ahí?) viendo escenas de desnudos. Y lésbicas.
El día siguiente, en la Sala Nacional, curiosamente, me encontré a varios agentes de la Policía viendo la exposición. Tomaban fotos con sus celulares. Zoomiaban. Closapiaban. Se derretían por lo pezones y las nalgas. Y le digo a un amigo que me encontré ahí, contándole el incidente de la película del día anterior: “sus puestos los obligan a ser rígidos, pero en realidad son gente sensible”. “Y adentro se hacen más sensibles”, me contestó. Vaya usté a saber qué quizo decir.
Como ya se habrá dado cuenta, en estas entradas de lo que menos quiero hablar es de la obra de los artistas.
Aquí quería hablar (pues ya hablé) de la “sensible” Autoridad. Y de Miguel Ángel Orellana (me gusta mucho su firma que parece ideograma oriental y que las vuelve parte del cuadro), que de Dios goce.
A él lo conocí en Zacatecoluca, por el 2004. Había asistido con unos familiares a la entrega de premios de los Juegos Florales, donde Jorgelina Cerritos ganó su segundo primer lugar en poesía infantil, creo. La cosa es que ahí conocí a Don Miguel Ángel, de quien yo no sabía absolutamente nada, y quien viendo que ya nos despedíamos y que teníamos carro, se autoinvitó a que le diéramos ride. “Sólo voy al baño”, dijo. Y se fue al baño. “A saber quien es ese tipo, mejor vámonos”. Y nos fuimos. Más tardó él en llegar al baño que nosotros salir virados de Zacate.
Ahora es el homenajeado en la Sala Nacional y acaba de morir. Como ya dije, que de Dios goce.
Lo bueno es que para subir al cielo o bajar al infierno no se necesita ride.

16 de marzo de 2010

Exposición de pintura (II)

Transgrediendo el silencio de Isaías Mata

A Isaías Mata lo conocí cuando estudié en ASTAC, allá por el año 2000. Recuerdo que una vez tuvo una expo en El Ocio – Café, un lugarcito que se jactaba de haber sido casa de Roque Dalton o que era a la par de su casa o que por ahí había pasado una vez borracho y que se orinó, yo no sé. Lo que sé es que fui a su expo en ese café de San Miguelito. No recuerdo mucho de su obra en ese momento, yo estaba muy bicho y dundo en esos días. Pero recuerdo que estando ahí le pedían y le pedían a una señora (en ese tiempo era una señora para mí) que cantara unas canciones, que tan bella voz tenía, que no sé qué. Y recuerdo que en un gran salón, en penumbra, la señora, después de tanto hacerse rogar, cantó Mariposa tecnicolor de Fito, que en ese tiempo, yo, dundo y joven, sinónimos de lo mismo, no conocía. Ese día fue importante por eso.
Ahora he asistido a la expo de Isaías en el MUA de la UTEC. Escribí en el libro: “Hermosa exposición, Isaías, hermoso silencio”. Me encantó Crucificción y me sorprendió encontrar entre sus obras un par de serigrafías. Y es que de verdad uno se da cuenta cuando está frente a un maestro. Ni un cuadro dejó de provocarme cosas dentro. Quizá eso sea una buena exposición.

13 de marzo de 2010

Exposición de pintura (I)

Salón de pintura 2010 del Liceo Francés

“La mancha pura. Sólo la mancha
que en pincelada sobria se transforma
al tono de un azul de sabia norma
que ilumina el volumen o lo ensancha.”
Licry Bicard I, en Homenaje a la pintura de Rolando Elías

Fui con unos amigos. Yo me había quedado admirando un Rosa Mena Valenzuela donde retomaba a El nacimiento de Venus de Boticelli y otro la Gioconda de Da Vinci, cuando un amigo me llamó y me dice “esto te va a gustar”. Me acerco y de repente estoy frente a un cuadro totalmente azul (como los que Klein pintaba en los cincuentas) de unos dos por dos metros, texturizado con una especie de rastrillo. Y yo que me acerco a él y lo toco y lo muevo un poquito para saber si es lienzo o algún soporte rígido. “Shhhh…”. “Shhhh”. Escucho. Vuelvo a ver cuando una señora me dice “Ya te ví, dejá de estar tocando, que te van a regañar”. La señora, Licry Bicard, autora del cuadro en cuestión, era la que me quería regañar por tocar su obra de arte, tan apreciada, tan moderna, como los que pintaba Klein en los cincuentas.
Me gustaron los de Rosa Mena, que ya mencioné y los de Mayra Barraza, uno gato y una rata blancos, pintados sobre un soporte afelpado café. ¡Si tuviera dinero!

11 de marzo de 2010

Libro perdido

Mi mamá me perdió La habitación de Jorge Galán. Lo dejó en una banca de centro comercial. Me lo había regalado Elena. Tuve que comprarlo, pues no podía quedarme a medias. Ya lo terminé. Me gusta más El día interminable.

8 de marzo de 2010

Otoniel Guevara

Es de lo poco que me gustó de Alba de otro milenio. Después de ese libro leí la antología Cuaderno deshojado, de Alkimia Libros, y encontré algunos poemas más que me gustaron mucho, por su unidad temática, por su construcción, por su emotividad. Transcribo:

Solar

es que era un pequeño paraíso
donde reía el maíz y cantaban los arriates
donde había una cueva estelar de adobe y albahaca
donde llorábamos al vernos desnudos
brillando con los salpiquetes de luz
con que nos endulzaba la luna
donde la puerta hacía crac y caía
y tú decías te amo y me caía
y nos amábamos y el cielo
se caía

***

Despiadada ciudad


Madre
¿me darás la mano
para cruzar esta calle
atiborrada de basura
y brisa negra?

las farolas me llaman
con palabras revoloteantes

madre
tu fantasma sonríe a la nada
y me invade la sensación de ser el único responsable
de estas calles oscuras
y no hay un borracho que me eche una mano
un perro que me eche una cola
una muerte que me llevede regreso a tu vientre

5 de marzo de 2010

De Alba de otro milenio

Homérica

Vino Homero
con sus sandalias gastadas.
Nos dejó el canto
y no le dimos nada.
Nos dejó el logos
y alguien le dio pan.
Se marchó Homero
con sus sandalias gastadas
y no le dimos alas.
Pero se fueron con él las palomas.

(Este poema de Xiomara Rodríguez atestigua cómo algo por ser simple no deja de ser paloma.)

***

La noche está colgada de retumbos
pareciera
que a Dios se le ha ocurrido
declararnos la guerra
y en su amenaza
reza:
Te doy esta mujer
como fruta nueva
traduzco los mensajes
que los astros insisten
rocas de destrucción como soles
que harán amanecer
tu desnudez de humano
Y
te ofrendo la noche
para que deposites
-como en un alto nido-
los poemas
de tus más fehacientes
soledades.

(Este poema de Otoniel Guevara lo leí después en Cuaderno deshojado, un poemario-antología de los libro publicados por el poeta entre 1996 y 1999. Era más grande. Ahora es más grande.)

***

La encantadora tarde,
que nos separa con ocultas estrellas
de la seca mano de la muerte
y vela nuestra vigilia plena
con mínimos relojes lilas.
Dícese luego del caminar por el malecón
de la bella ciudad
como para rogarle al océano
que haga el favor de leernos, otra vez,
la carta que hace mayor esta hora.
Lluvia que, por ser justa,
abre los rincones olvidados
y trae, para amarla, con letra azul,
aquellos países ocultos adonde caminaron,
desterrados, los antiguos juguetes.

(Éste es de Luis Alvarenga.)

***

El corazón me lo inventé
para fraguarle en él nuevas palabras
para decirle
algo más extranjero que el amor
algo más consciente que la fidelidad
un violín más intenso que soñar
Me lo inventé
para sobrevivir a la utopía
para que mi libertad tuviera almohada

Mi corazón no existe
Existe ella
Ella que no lo nombra

Mi corazón no existe

Existen las palabras.

(Este poema de Otoniel Guevara me devolvió la creencia en la poesía.) (Qué trágico.)

2 de marzo de 2010

Sucede (II) que la muerte

Sucede que uno a veces ve televisión y VH1.
Sucede que hablan de los tatuajes de las estrellas.
Sucede que llegan a Angelina Jolie, que tiene muchos tatuajes.
Sucede que hablan de uno que tiene en el antebrazo izquierdo.
Sucede que es una frase de Tennessee Williams.
Sucede que está al inicio de la obra de teatro que más te ha gustado de él: Escaleras al techo.
Sucede que en esa obra de teatro, como en muchas obras de teatro, el protagonista muere.
Sucede que es asesinado por una especie de Dios (qué raro).
Sucede que matar es un arte y que ésta es la muerte más hermosa que has leído.

"A prayer for the wild at heart kept in cages" Tennessee Williams