28 de febrero de 2010

Hay canciones que…

Son un buen somnífero. Se me ocurrió escribir esto al ver en la Teletón (jajaja) a uno de las “mejores bandas nacionales”, cantando una de las “mejores canciones” que se han escrito, según una radioemisora nacional: Hacer nuestro el universo. Zzzzz. Creo que sólo podría ganarle Pienso en ti, de Shakira. No les adjunto algún video de estos porque hay cosas mucho más interesantes que ver y escuchar.

25 de febrero de 2010

Truman Capote y la realidad

Me gustó el libro Música para camaleones, aunque me salté la segunda parte, la novela corta Ataúdes tallados a mano. La primera parte, debo decir, me pareció interesante. Pero es la tercera parte, la de Conversaciones y retratos, la que me pareció mejor, más innovadora.
Capote apela a la realidad y, dentro de ese marco, el primer texto de la tercera parte (Un día de trabajo) se vuelve gigantesco el retrato de la mujer, Marie, a quien acompaña a lo largo de un día en sus quehaceres como empleada de limpieza en Nueva York. Es sumamente hermoso visitar las casas de sus clientes y conocerlos a partir de sus objetos, de sus muebles, de sus libros, de sus refrigeradores y a partir de lo que Capote vio y escribió. Me encanta que, dentro de esa realidad, la ficción y la fantasía están siempre presentes como lo que sienten y ven después de fumarse un par de porritos o en las monótonas apariciones dialogadas del “collage surrealista de plumas verdes, amarillas y naranjas” del loro de uno de sus clientes. Más que recomendable.
“Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para auto flagelarse”, cuenta en el prefacio (frase que Paez usó en una de sus canciones que lleva el mismo título del libro de Capote). Y continúa: “(Escribir) Al principio fue divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal; y luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal. ¡Y entonces cayó el látigo!”.
La única película que he visto sobre él me gustó mucho: Capote. Sobre todo el momento en que llega a visitar a los condenados a muerte, a sólo cinco minutos de su ejecución. Hay uno o dos minutos (que en cine suelen ser mucho más que minutos) en que vemos a Truman Capote a punto de quebrarse por no poder hacer absolutamente nada por ellos y porque el final de su libro, como el final de su carrera literaria y este post, finalmente, ha llegado.

22 de febrero de 2010

Consumirarte

Como al tipo del Dragón rojo, a veces me resulta tan limitado sólo admirar el arte, sólo devorarlo intelectual y metafóricamente; me gustaría comerme, literalmente, alguna vez por lo menos, una obra de arte: desayunar algo provocador y enérgico como un Basquiat o un Pollock, almorzar algo completo como un Goya o un Rembrandt y cenar algo ligero como un Mondrian o un Stella. Lo que me lleva a pensar que del proceso de degustación-digestión resultaría una hermosa obra de arte, quizá más orgánica que la de Piero Manzoni.

18 de febrero de 2010

To be or not to be

15 de febrero de 2010

Bad romance: Epílogo

"My game of love has just begun
Love runs from my head down to my toes
(...)
All you have to do is fall in love
Play the game everybody
Play the game of love"
Queen, en Play the game

13 de febrero de 2010

Bad romance: Canto de experiencia

Un pequeño poema de mil setecientos y algo, como casi-epílogo de un tema que nunca va a terminar.

El Terrón y el Guijarro

El amor no busca contentarse a sí mismo
ni tiene por sí mismo cuidado alguno,
sino que a otro da su paz
y construye un cielo en la desesperación del infierno.

Así cantaba un pequeño terrón de arcilla
que las patas del ganado habían pisado;
mas un guijarro del arroyo
murmuró estos versos justos:

El amor busca tan solo su propio placer
y somete a otro su deleite,
goza cuando otro pierde su paz
y un infierno construye a despecho del cielo.

William Blake, en Cantos de experiencia

11 de febrero de 2010

Bad romance: ¿Canto de juventud?

"MERCUCIO: ¡Oh, gentil Romeo! ¡Ya bailaréis!
ROMEO: No por cierto; eso es bueno para vosotros que tenéis los pies ligeros como vuestras almas. Mi alma y mis pies son de plomo. Yo no puedo moverme, amigos míos: estoy como clavado en el suelo.
MERCUCIO: ¡Bah! ¿No estáis enamorado? Pues pedidle prestadas sus alas al amor y pasad de un vuelo por encima de las penas.
ROMEO: Te digo que tengo sus flechas clavadas en el alma; y, por tanto, sus alas no pueden servirme: este peso me abate; me falta el aliento.
MERCUCIO: Ahoga al amor, ya que el amor quiere ahogarte. Es un pobre niño que no te hará mucha resistencia.
ROMEO: ¡Un pobre niño! Tú no le conoces… ¡Es más terrible que la tempestad, que el furor, que la rabia, que las angustias, que las punzadas más atroces y que los más fieros dolores!"

William Shakespeare, en Romeo y Julieta

9 de febrero de 2010

Bad romance: (Fondo musical camaleónico para) Carmen y El Navarro Don José

"-Jamás podría usted matar a nadie, Jaime.
(…)
-¡Mierda! –Y seguidamente-: No. Y ésa es la razón de la mayor parte de los suicidios. Alguien le está torturando a uno. Uno quiere matarlo, pero no puede. Todo ese dolor es porque se quiere a alguien y no se le puede matar porque uno lo ama. Así que, en cambio, uno se mata así mismo.
(…)
-Sé lo trillado que resulta esto, Jaime. Y, de momento, no le va a servir realmente de ayuda. Pero recuerde: siempre hay algún otro. Simplemente, no busque a la misma persona, eso es todo."

Truman Capote, en Mojave (Música para camaleones)

7 de febrero de 2010

Bad romance: Lorca y Dalí

Tengo en mis manos de nuevo un libro que hace tiempo comencé a leer y que no terminé: Lorca-Dalí, el amor que no pudo ser, de Ian Gibson. Con lo que sé tiene mucho para ser un bad romance, con el agravante de sus personalidades. Apunta Dalí: “Conozco a Lorca y empieza nuestra amistad basada en un total antagonismo”. “Complementariedad” le llama Ian Gibson. Y es que él (Gibson) se empeña en confirmar (con la investigación y el libro) la tesis principal: Dalí era homosexual y amaba a Lorca aunque persistentemente lo negara. Inconsciente y luego conscientemente creo que Dalí lo decidió así, pues la represión de su sexualidad fue tan fructífera para su carrera artística. Es decir, tuvo que decidir entre vivir su arte y vivir su vida y se decidió por el arte, aún con todos los alicientes que hubiera prometido la vida junto a Lorca.
Y es que cuesta mucho trabajo creer que no era homosexual, creer que era feliz con Gala, creer que no sentía nada más que una profunda amistad por Lorca, sobre todo después de textos como este, de cuando conoció a Lorca y sus amigos en la Residencia de Estudiantes: “Aunque advertí enseguida que mis nuevos amigos iban a tomarlo todo de mí sin poder darme nada a cambio –pues realmente no poseían nada de lo que yo tuviera dos, tres, cien veces más que ellos-, por otra parte la personalidad de Federico García Lorca produjo en mí una tremenda impresión. El fenómeno poético en su totalidad y en carne viva surgió súbitamente ante mí hecho carne y hueso, confuso, inyectado de sangre, viscoso y sublime, vibrando con un millar de fuegos de artificio y de biología subterránea, como toda materia dotada de la originalidad de su propia forma”.
Pero bueno, no se dio. “Todo lo que termina, termina mal”, dice Calamaro. También todo lo que comienza o lo que no comenzó o lo que fue o lo que no pudo ser. Todo es un bad romance.

5 de febrero de 2010

Bad romance: Sagatara y Blwny

El triángulo amoroso de siempre. Sólo que esta vez, como lo dice en el libro, es entre el más grande artista que ha tenido El Salvador, su esposa Zélie y una aristócrata norteamericana, Leonora.
Los poemas de Sagatara, a pesar de ser bonitos y muy sensuales y hasta sexuales, no me impactaron tanto, quizá porque trataban más el amor separado de la “condiciones materiales”, el amor ideal que construyeron Sagatara y Blwny y que, predeciblemente y como todo ideal, se viene abajo tarde o temprano, al menos aquí en este plano material.Quizá lo que más llama la atención del libro que resume su relación (que dicho sea de paso está muy mal estructurado) sea la parte de las cartas, casi en su totalidad de Blwny. Es sumamente interesante ver, a partir de éstas, otras de las caras de Salarrué; escuchar que Blwny diga de él lo que nunca se dice: su indecisión, su duda, su carácter, su silencio, su resolución después de tantas promesas, es decir, las otras caras que vuelven a Salarrué un humano como todos los demás. Y la única carta de Zélie, que la hace ver gigantesca…

3 de febrero de 2010

Bad romance: Sartre y De Beauvoir


Ah! Qué broma (necesaria). No hay necesidad de parrillas; el paraíso son los demás (contingentes).

1 de febrero de 2010

Bad romance: Lady Gaga

Se me ha hecho inevitable ponerle atención a la letra de Lady Gaga.
Ella lo quiere malo, todo.

“I want your ugly
I want your disease
I want your everything
As long as it’s free”

Hay un escenario: un amor que ha terminado o que está terminándose y una negación a que se termine. Y una venganza.

“I want your love
And I want your revenge
I want your love
I don’t wanna be friends”

No quiere un amigo, ¿Es esa una cualidad del amor, siempre querer más? ¿más qué? ¿amor, sexo? ¿acaso se pueden separar (como pregunta Drexler en alguna canción)?
Aunque quizá se aclare al decir que lo que quiere es el bad romance.

“You know that I want you
And you know that I need you
I want it bad
Your bad romance”

Esto me lleva a pensar en algo. Amor y obsesión son una misma cosa enfermiza y necesaria, al menos mientras se quiera seguir prolongando.
Aquí recuerdo a Madonna y su libro Sex. En alguna parte del libro menciona que sólo quien te ha causado dolor puede darte todo el placer buscado. Algo no tan alejado de lo siguiente.

“I want your horror
I want your design
‘Cause you’re a criminal
As long as your mine”

Bajo la estética de lo feo, de lo malo, de lo sado-masoquista, de lo “monster” (aunque sólo sea parte del show), se vuelve sobre el tema del amor enfermizo. Y es que todos no somos muy sanos o del todo sanos que digamos. No existieran las filias y las fobias y el completísmo DSM-IV.

En Facebook ya había dicho lo de la metáfora “vertigo stick” que se ve revelada por el gesto en el video de la canción. Y un amigo me advirtió, hace unos días, que en Lovegame está otra relacionada: “disco stick”, precedida del “I wanna take a ride”. Claro, sin lugar a dudas. Lo que no entiendo bien es el final del párrafo.

“I want your psycho
Your vertigo stick
Want you in my room
When your baby is sick”

“Your baby” tiene que ser, en todo caso, un tercero. Un tercero que debe ponerse “enfermo” porque el segundo esté en el cuarto de la primera. Cuestión de triángulos amorosos, pues. La venganza es parte del coro y del juego del amor.

“I want your loving
I want your revenge
You and me could write a bad romance
(Oh-oh-oh-oh-oooh!)
I want your loving
All your love is revenge
You and me could write a bad romance”

A veces me parece que la canción dice, en vez de “all your love is revenge”, “all your lover´s revenge”, que no estaría ni fuera de tono ni injustificado.