19 de enero de 2010

Dos segundos prolongados a dos minutos más o menos, dependiendo de su velocidad de lectura

Lo primero que vi del que después reconocí como un viejo mendigo fue su mano, la punta de sus dedos extendidos y largos partiendo del centro rugoso y sucio. Quizá lo primero que vi fueron sus uñas o la punta de sus uñas, ennegrecidas y comunes en este paisaje. En cuestión de un segundo había recorrido todo su antebrazo pellejudo y llegado al final de su húmero sobresaliente. Entre este punto y la subida por los bíceps inermes hasta llegar al borde de la camisa color rosado babyshower, escuche un “deme una cora”. Aquí es, con toda razón, donde reconocí al viejo como un mendigo, como antes lo he afirmado. En este momento, casi al completar el segundo segundo y casi al pasarlo de largo, alcance a ir del hombro hacia el rostro envejecido y suplicante y luego hacia abajo, hacia el centro de su pecho, literalmente, hacia el centro de su camisa que, ahora lo pienso, pudo haber sido comprada en una de esas ventas de usados de la capital, donde cualquier camisa, ya sea Fruit of the loom o Nautica, cuesta veinticinco centavos de dólar o menos, dos o tres por la cora. Y es que la camisa, aun después de completar el segundo segundo y pasar de largo, aun ahora, mucho tiempo después de haber dejado al viejo mendigo en una calle de la capital, sobrevivirá quizá más que él. Como dije, antes de completar el segundo segundo y de soslayo, pude bajar hasta el centro de su pecho y leer lo que en grandes letras platinadas estaba estampado en su camisa de color rosado babyshower. Una frase que condensa toda la ignominiosa y contradictoria historia del viejo, del viejo que todos somos pero que no todos seremos, seguramente. Una frase simple de cuatro palabras, inofensiva, expiatoria y en inglés plateado. Fashion is not luxury.

16 de enero de 2010

Sobre las bolas de nieve II


13 de enero de 2010

Sobre el autor

A manera de copia del post de Raúl de hace unas semanas y de unas cadenas de Facebook, escribo algunos rasgos sobre el autor de este blog, algunos de los cuales nunca han sido publicados expresamente ni entre líneas:

Odio mojarme los pies cuando no es durante la ducha.
Odio pisar arena y sentirla en las suelas de los zapatos.
Odio el olor a grama recién cortada.
Odio el viento cuando tengo ganas de llorar.
Odio el jugo de tomate.
La música de Pet Shops Boys me maltripea.
Los calcetines blancos me incomodan, por eso los he dejado de usar.
Amo los calcetines de vestir por sus diseños y colores y los uso aunque no vista formal.
Amo la cerveza Koztritzer y más el vodka.
Me gustan demasiado los Frijolichips.
Me gustan Lady Gaga y Marilyn Manson (ellos son como lo mismo, pero en distinto género –sexual y musical-).
Soy inseguro.
Soy escéptico y, aunque no me gusta etiquetarme, agnóstico llegando a ateo.
Nunca digo nada directamente, siempre voy por las ramas (a veces es lo contrario, pero siempre escojo la opción inapropiada al momento).
Cuando converso, casi nunca pongo atención.
Sólo he leído la mitad de la “Biblioteca básica”.
Me río de la gente.
Los viejitos me dan ganas de llorar.
Hace mucho que no voy a misa ni sigo las tradiciones familiares, lo que me ha bajado del altar familiar.
Una dificultad de visión (no óptica) me hace ver a todas las personas mucho más jóvenes o mucho más viejas que su edad.
Sé que por parsimonioso y silencioso parezco intelectual-filósofo (lo he sabido de muchas personas), nada más alejado de la realidad.
No soy poeta ni artista visual (todavía).
Nunca tengo un plan o muy pocas veces (bueno, ahora sí, esto lo escribí el año pasado).
Me hago rollitos de cabello, pero no en cualquier parte de la cabeza, sólo con los cabellos cercanos al remolino (parezco primate mientras los hago) o de la parte media de la frente, por el piquito. Esto es una acción que de pequeño complementaba el placer de mamar la chiche de mi madre y alimentarme, ahora es una señal inequívoca de ansiedad (ayúdame, Freud).
Duermo desnudo con dos almohadas grandes (ayúdame, Freud).
Últimamente dibujo mucho mi pene (ayúdame, Freud).
Quiero ser “ilustrador” (esta palabra encierra un significado que hasta el momento no comprendo del todo, pero que si abarca muchas de las cosas que me gustan).
Quiero tener un(a) mecenas vital (soy un soñador o, mejor dicho, un iluso).
“Te doy todo, y siempre guardo algo”.

11 de enero de 2010

Bloges gemelos

Nació después, con otro nombre y fue renovado mucho más después de nacer Avalanchas favoritas, pero ahora ya está listo el blog gemelo de éste: En construcción. Como todos gemelos, son parecidos pero no idénticos; yo, en el anterior entrada, ya anticipé algunas de las diferencias. Ahora sólo queda que ustedes los (re)conozcan, que los linqueen en sus propios bloges, y que, sobre todo, se relacionen con ellos. En cada uno habrá un botón, ya sea a la izquierda o a la derecha, dependiendo del caso, con el cual llegarán al otro gemelo. Espero les guste o no les guste y que, en todo caso, lo hagan saber junto a las razones o sinrazones. Saludos dobles!!!

8 de enero de 2010

Buen año!!!

Casi nunca hago esto que estoy haciendo ahorita: escribir directamente en la plantilla del blog.
Pero presiento que este año será de muchos cambios. Un ambiente externo pero sobre todo interno lo predice.
El fin de año fue sobrio y hermoso. El 24 de diciembre pasé viendo películas románticas de Hannibal Lecter y me dormí a las 9 de la noche. Decidí nunca más celebrar ni una sola fiesta en la que no crea. Y en las únicas fiestas en las que creo es en las que están las gentes que quiero. Como la del 30-31 de diciembre en la Ciudad de las bajas pasiones, en la que, después de darle vuelta a dos botellas de tequila, amanecí abrazando a un árbol de navidad y con barba. Tengan cuidado, jajaja, al menos no estaba chulón, o lástima.
El 31 la pasé sólo con mi madre, esperando las doce para saludar por teléfono a la familia y amigos y para encender las velas de la buena suerte. En la última hora del año escribí uno de los pocos poemas que he escrito en la vida, se llama Manifiesto, algún día lo daré a conocer. Y, cosa más extraña, en la primer hora del año escribí mis compromisos a cumplir, de los cuales no diré absolutamente nada. Lo extraño es que comience a planificar, a sistematizar, mi vida. Nunca lo había hecho, pero ha llegado el tiempo.
Lo que sí anticipo es que el blog X-Libris va a mutar. Este blog lo abrí hace un año buscando promover los libros que estaba manufacturando con mayor frecuencia por aquellos días. Ya no se llamará de esa manera y no se dedicará a promocionar los libris. Estoy todavía pensando en el concepto y el nombre. Sí les puedo decir que este blog será donde publicaré todo lo visual que produzco: dibujos, collages, series de fotografías, diseños, noticias de exposiciones en las que participe, talleres en los que me vea involucrado, y otros que no sé precisar en este momento. La idea es hacer una especie de bitácora-portafolio-visual. Las entradas que ya están publicadas serán parte, como la primera temporada. De esta manera quiero volverlo vivo y funcional.
Avalanchas Favoritas seguirá siendo lo que ha sido: una miscelánea en todo sentido, sólo que ahora ya no será tan visual (pues lo visual estará en el blog paralelo que no sé cómo se llamará). Aquí, si bien no descarto publicar fotos, serán más que todo ilustrativas, dependientes del texto.
Y bueno, sin más por el momento, espero les guste cómo ha quedado de simple. Y que sigan dándose una vuelta por aquí, en este buen año que comienza.