29 de enero de 2008

De las formas de estar malhumorado y de pronto reírse

Un día de enero, caluroso, como el infierno. Hora pico. El autobús repleto. El vendedor gritando sus remedios naturales: que la papa para no sé qué, que la leche de pepino, que el aguacate… que todo sobre la música, como cantando de manera inverosímil, a tiempos distintos, a distintos tonos. Y en cada parada, la aflicción en los rostros, la contorsión en los cuerpos. Las filitas, los atrás es la salida, los llevan ropa, señores, colaboremos. (Hablar de sardinas enlatadas es lugar común, mejor no las menciono.)
El vendedor se acerca. Veo sus libritos de medicina natural entre los pasamanos y a las personas molestas por su paso.
- Ya no cabemos –¡se atreve, sí, se atreve alguien a decirlo!
Y con su buena vibra de vendedor de libritos de remedios naturales, él contesta:
-
¡Ay, Dios, con que vamos a caber en el infierno!
Y cagarse de la risa un día de enero, caluroso, como el infierno.

28 de enero de 2008

Que Rodrigo está creciendo!
























Que Rodrigo (mi sobrino, para quienes no lo conocen) está creciendo. Que ya había incursionado en el arte realizado unas pinceladas en el mural que pintamos cerca de mi casa, que ya había hecho unas deconstrucciones de mis diseños tridimensionales de papel, pero nada serio, hasta esta intervención de la obra de Xochilth Ortez. Que ya da abrazos, cuantas veces se lo pidan. Que ya quiere hablar. Que se despide de su plantita de flores anaranjadas y de las hormigas que están en el patio de su casa, moviendo sus manos… salú, salú!

27 de enero de 2008

Sabines en boca de otros

En la solapa del libro hay comentarios sobre su obra. Transcribo.

“…uno de los mejores poetas contemporáneos de nuestra lengua. Muy pronto desde su primer libro encontró su voz. Una voz inconfundible.” Octavio Paz

“Arcilla siempre, desilusión en ocasiones, rechazo de lo puramente estético, enemistad con lo retórico, gusto por lo informal, vehemencia de los sentidos, alegría del polvo enamorado, todo eso que consolida el destino de los que viajamos en el Arca de Noé, se torna en su pluma un lamento que habrá de sobrevivir.” Alí Chumacero

“Jaime Sabines ha hecho del mundo una emocionante floración de nuestras propias encarnaciones.” Ramón Xiráu

“…una poesía del más descarnado y solitario análisis de los sentimientos, al margen de jerarquías y prestigios adquiridos…” Carlos Monsiváis

“Los poemas de Jaime Sabines recorren paso a paso los laberintos y nos llevan de la mano para desembocar cada vez en un nuevo asombro…” Mónica Mansour

“Como en los poetas atormentados del romanticismo, los dos ejes de esta poesía son el amor y la muerte, con frecuencia fundidos.” Roberto Fernández Retamar

Palabra de Sabines

Aquí, un collage de Sabines, abordando sus temas. (Tomado de una entrevista hecha en Madrid, en 1997.)

“…es útil la poesía para sacar del corazón del hombre el desencanto, para animarnos un poco a vivir.”

“Yo pensé desde los diecisiete, dieciocho años, en el suicidio. A los veinte ya lo pensaba seriamente. Y a los veintitrés, un día me dije: ¿serás capaz de hacerte daño? Porque el suicidio es eso, hacerse daño a uno mismo. (…) Me levanté la manga de la camisa, agarré una navaja de rasurar y me corté (…) Empecé a sangrar y me puse un algodón, me desinfecté la herida… y me quedé tranquilo porque sí podía hacerme daño.”

“Nunca he pensado con miedo en mi muerte, y he estado a punto de morir, sobre todo en los últimos siete años. Mi propia muerte no me importa nada. No le tengo temor, aunque tampoco la estoy llamando, ni quiero que llegue, porque amo la vida.”

“Sin el deseo no podríamos vivir. El deseo es la clave de todo. Es la clave del dolor, desde luego, pero también lo es de la alegría. El deseo es parte del camino que recorremos. No podemos dejar de desear. A veces me pregunto cómo es que he aguantado treinta y cinco operaciones quirúrgicas en siete años. Las he aguantado porque deseo vivir, eso es todo. El que desea vivir, aunque esté con veinte males por encima del que no tiene ninguno, ese sigue viviendo. Desear vivir es ya vivir.”

“Yo podría definirme a mis mismo como agnóstico. Como una persona que no cree en los términos tradicionales. Y, sin embargo, estoy hablando de Dios constantemente, desde que tenía diecinueve o veinte años. Dios es una palabra que me sirve para significar todo lo que ignoro, todo lo que desconozco. Eso es Dios.”

Amén.

Las piezas del corazón (reencuentro)

Soy un poeta intimista. Me gusta hablar de mis sucesos, de lo que me pasa a mí, pensando en que le puede pasar a cualquiera”. Seguramente yo soy cualquiera. Seguramente una Ars poética se mimetiza en estas palabras.
Desde que lo leí, supe que sería un libro importante para mí. Lo leí pausadamente (como siempre lo hago), lo disfruté como a ninguno, lo lloré como a ninguno. Las circunstancias fueron las apropiadas para lograr conmoverme profundamente. Y heme aquí que vuelvo a sus páginas, y las siento intactas. Reencuentro un corazón y, de repente, siento que es el mío.
Al igual que él, yo no soy un creyente en términos tradicionales, pero siempre he mantenido que es mi Biblia, no sólo por el volumen, sino porque en sus páginas está condensada toda la experiencia de un hombre que pisa la tierra, que la siente extraña y fabulosa, que va descubriendo cada cosa como si fuera el primer hombre.
Son casi cincuenta años de poesía: de mirar que la muerte anda tras de nuestros pasos a cada momento, de enamorarse perdidamente y perderse sin amor, de pelearse con Dios y hacer las paces, de abordarlo todo con nostalgia y alegría, sin pretensiones de nada.
Vendrán otros libros que me apasionen, vendrán otros que me nublen, pero ese Recuento de poemas 1950-1993 siempre lo llevaré bajo el brazo. Jaime Sabines (Tuxtla Gutiérrez, 1926 - México D.F., 1999) es el poeta.

“Te digo que la muerte no existe”

Recuento de poemas 1950-1993
Jaime Sabines

Aquí te tengo, Jaime,

en el estante de libros.
Nunca quisiste creer en la muerte.

Fue difícil:
hubo que doblarte las manos
-inquietas por mujer-,
hubo que apagarte el cigarrillo
y recogerte los pies
que se te caían hacia el piso.
Pero cooperaste lo suficiente:
repartiste las piezas de tu corazón
en cada beso y en cada lágrima,

y dispersaste a Dios
en palabras de cuatro letras
por todas las páginas de tu memoria.
(Amor, sexo, risa, vida, aire, humo,
gota, alba, todo, dios, por ejemplo.)

Pero aquí estás, Jaime,
gordo y nostálgico y dichoso,
entre otros, apretujado,
todo vivo,
en el estante de libros.

"Diario de un diputado" y "La Canción del oro"

Simultáneamente he estado leyendo muchas cosas. Las tengo revueltas en la cabeza. Ahora, después de leer "Diario de un diputado" de César Castro Fagoaga, en la columna de redactores de la Revista Enfoques (que me pareció excepcionalmente seria y cómica), leí "La Canción del Oro", de Rubén Darío, en Azul. Y encuentro algunas asociaciones, no sé si obvias o extrañas.

26 de enero de 2008

Por si no fueron, si no podrán ir

Pueden encontrar en el siguiente link: la nota de la inauguración, algunas fotos de la misma y la forma incorrecta de escribir grabado: "gravado" (en las fotos), varias veces, para ir acorde a la muestra.

25 de enero de 2008

Yo soy la matriz



"Cada día me paso un algodón sobre la cara, me miro, miro al algodón y lo boto; cada día de cada año de toda mi vida. De lo que veo en el algodón, no me puedo escapar, yo soy la matriz."

Béatrice Le Moal

22 de enero de 2008

El grabado como pretexto

Me van a ver!


This body, this body holding me

De que nada se sabe
Jorge Luis Borges

La luna ignora que es tranquila y clara
y ni siquiera sabe que es la luna;
la arena, que es la arena. No habrá una
cosa que sepa que su forma es rara.
Las piezas de marfil son tan ajenas
al abstracto ajedrez como la mano
que las rige. Quizá el destino humano
de breves dichas y de largas penas
es instrumento de Otro. Lo ignoramos;
darle nombre de Dios no nos ayuda.
Vanos también son el temor, la duda
y la trunca plegaria que iniciamos.
¿Qué arco habrá arrojado esta saeta
que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?







(Soundtrack recomendado: Parabol/Parabola, de Tool)

19 de enero de 2008

18 de enero de 2008

Tres pianos, tres tragedias, tres bellezas

El piano (Jane Campion, 1993) la vi hace unos cinco años. La maestra de Piano (Michael Haneke, 2001) el año pasado. El pianista (Roman Polanski, 2002) hace un par de semanas. En distintos tiempos, en distintas circunstancias, las tres han sido sumamente conmovedoras.

Recuerdo cuando va hundiéndose ella con su piano y parte del poema Silence de Thomas Hood (1799-1845) al final: There is a silence where hath been no sound/ There is a silence where no sound may be/ In the cold grave, under the deep deep sea. Recuerdo la mirada de ella cuando se clava el cuchillo en el corazón, fríamente, y luego sale y deja a su piano solo y a todos esperándola. Recuerdo cuando, después de huir tanto, de esconderse tanto, de ansiar tanto, él toca un piano intacto en las ruinas del ghetto.

PD: al parecer, el piano, la tragedia y la belleza coinciden frecuentemente. Basta agregar un piano más –que no está en el título, obviamente-, aquel verso de Pink Floyd en The Wall: I've got a grand piano to prop up my mortal remains.

Dos versos

Dos versos. Uno en inglés. El otro en español. Uno ruidoso como su música. El otro suave como una pluma. Un grupo de rock estadounidense. Un poeta chileno. Una canción. Un poema. Enfrentados en cuanto a forma. Encontrados en un solo punto. I was born for dying, canta Metallica. Pablo Neruda, Para nacer he nacido.

17 de enero de 2008

Creación automática que uno puede hacer en el cuarto asiento de la derecha de una 42-C cuando vuelve a casa y ve por la ventana un día de agosto

No habrá reposición automática
Merliot es inseguro
hay que bloquear las calles
Rubén Darío Roosevelt
en estado de emergency
Pero la imaginación presente
compra y vende en muchos horarios
Que viva la salud
dios unión libertad
hasta que tengamos la carne asada
y enviemos de viaje a las pupusas
hasta que esperemos en los cafés
la llamada-wash
la full-ganga
de los hermanos urbanos
del centro de aquí
del orden nacional
de las playas regulares
de los servicios
Hola estoy abierto
las alarmas se encienden
en las casas de usados
y en el amarillo de las bellas señoritas no cover
40 km/h al momento de orar
por el american work
y los vestidos de alquiler
24 horas en el nuevo techo VIP
y ceda el paso full color
de los sellos seleccionados
La sensacional salida-entrada
de los religiosos semanales
la exposición real del instante
las cascadas desde lo alto
con todo y avalanchas favoritas
e instalaciones de cualquier objeto
claro
esso
el pasaje 25
y la obra eterna.