5 de diciembre de 2008

Tres pequeñas historias de un taller de restauración, encuadernación y empastado de libros y documentos hemerográficos

I - Jueves 26 de noviembre de 1998, Diario El Mundo, página 19

Mi tarea de hoy, miércoles 26 de noviembre de 2008, es empastar noviembre de 1998, Diario El Mundo. 10 años atrás.
Me da curiosidad y reviso los periódicos. ARENA lanzó la campaña electoral de Francisco Flores en Sonsonate, Calderón Sol en casi todas las páginas, Don Antonio Lara cachetón, David Escobar Galindo con más pelo o menos calva (o ambas dos cosas), Roberto Galicia con bigote negro, más cines con programación para mayores de 21 años (y hasta los afiches publicaban), y en la página 19 del jueves 26 de noviembre: ARTE, “sección a cargo de Aída Lima de Criollo” (Q.D.D.G. o Q.E.P.D. o R.I.P.).


Me sorprende por varias razones. Primero porque conocí a la Dra. de Criollo: me dio clases de gramática en la UTEC (y hasta unos libros autografiados tengo). Luego porque no sé como sería una sección de arte con ella, tan pura y buena gente. Luego porque veo el contenido de la sección. “Voces nuevas” presenta a Tania Molina. “Lo nuestro” reproduce un poema de Mercedes Durand. “Poemas de oro” son dos poemas: uno de Manuel Gutiérrez Nájera y otro de Aída Gabriela Da Vinci (que era la Dra. de Criollo herself). Y para finalizar, hay una ilustración al centro, de un tal Narom. Bajo el título de “Vida y obra del artista”, hay una especie de biografía, la cual transcribo: “NAROM// Edwin Fernando Morán Zúñiga, nació en San Salvador el 13 de julio de 1970, hijo del Sr. Vidal Morán Mancía y María Enriqueta Zúñiga de Morán./ Fernando Morán desde muy niño demostró inquietudes en el dibujo su infancia fue normal como la de todos los niños, la compartió con sus dos hermanos; hasta que llegó a la edad de 12 años su manera de ver la vida cambió, esto debido a la guerra que se daba en El Salvador. En cierta ocasión los cuerpos de seguridad (Guardia Nacional) violaron la intimidad de su casa debido a un cateo, en ese mismo año (1982) la G. N. lo golpió y lo ató por el simple hecho de traer el cabello largo y es a partir de esto que él tiene desconfianza y está en desacuerdo con el abuso de poder”.
¡Cómo cambian las cosas en tan sólo diez años!
Hace una década tenía quince, no me hicieron fiesta de cumpleaños, estaba saliendo de primer año de bachillerato, acababa de conocer a mi amiga Teresa, tuve mi primera novia, mi grupo favorito era KoRn y no hacía nada de mi vida. Ahora tengo veinticinco, aún no he tenido ni una gran fiesta de cumpleaños, no he salido de la U (todavía me rehúso) (aunque sí del CENAR), ya llevo 10 años de Teresa (que ya es psicóloga) (mi psicolunática de cabecera), no tengo novia, mi grupo favorito no existe (el último fue Dream Theater) (siempre digo que escribiré algo de ellos y nunca cumplo) y aún no hago nada de mi vida que no sea leer (cualquier cosa), escribir (cualquier cosa), hablar de arte y/o artistas (o de cualquier cosa) o buscar placeres (en cualquier cosa). Como diría Benedetti, “soy un caso perdido”.

II - Nunca escriba con rojo

En el taller hay una señora ya entrada en años que quiere tener el control de todo. Es bibliotecaria, supongo. Cierto día de estos estaba revisando la lista de asistencia a la clase (tarea que no es de su cargo, pero si de su interés), y empezó a decirles –a las personas que tenía cerca- que nunca escribieran con rojo su nombre o su firma. Yo escuché lo que decía; es algo que he sabido desde muy pequeño, desde la escuela.
- ¿Quién es Efraín Rivera Caravantes? –preguntó.
- Yo –respondí.
- Mira, Efraín –en tono sapiente y matriarcal-, nunca se escriben los nombres con rojo, ni las firmas. El rojo es para llamar la atención o para hacer notar algo.
- Ajá.
- Siempre se debe usar lapicero negro o azul…
- Al momento de comprar el lapicero –la interrumpí- había pedido uno negro, pero después me arrepentí y pedí uno rojo. Mi problema es que me aburren los mismos colores.
- Pero eso es para tu arte –concluyó.
Fue esta frase la que llamó mi atención: está el arte y está la vida. Separado uno de la otra.
- Bien me acuerdo que un día me había sacado diez en uno de mis exámenes de contabilidad –prosiguió-, y el profesor, al ver que había escrito con rojo, me bajó cuatro puntos. Me calificó con seis. Por eso no se debe escribir con rojo.
Ahora ya lo entendí. No debo escribir nada con rojo.

(Postdata: no he dejado de pensar en las posibles implicaciones de la psicología del color dentro de esta historia. Más intrincadas aún si son políticas.
A manera de paráfrasis: ¡Si hablan de mí, qué no dirán de Neruda!)

III - De cómo uno se puede enamorar de una autora sin siquiera leer su libro

Escogí re-empastar Opus Nigrum de Marguerite Yourcenar por varias razones: primero porque, de los libros que llevó el maestro Mauricio Roque (encargado del taller) para ser trabajados, era el único de literatura, segundo porque la edición de Punto de lectura me recordó que unos de Cortázar que tengo están deshojados y así podré trabajarlos después, tercero porque me llamó la atención lo que decía la contratapa sobre esta novela histórica que narra la extraordinaria vida de un alquimista imaginario: Zenón de Brujas. Ella hizo traducciones al francés de Virginia Wolf y Henry James, y Julio Cortázar tradujo alguna de sus obras al español.
Luego, el proceso de deshojar el libro, coserlo, encuadernarlo, pegarlo, empastarlo, quererlo pues: amarlo. Para que dure y sea leído por alguien más, muchos más.


Y, para terminar, las citas que hace Yourcenar antes de cada una de las tres partes del libro. A saber.

***

No te he dado ni rostro, ni lugar alguno que sea propiamente tuyo, ni tampoco ningún don que te sea particular, ¡Oh Adán!, con el fin de que tu rostro, tu lugar y tus dones seas tú quien los desee, los conquiste y de ese modo los poseas por ti mismo. La Naturaleza encierra a otras especies dentro de unas leyes por mí establecidas. Pero tú, a quién nada limita, por tu propio arbitrio, entre cuyas manos yo te he entregado, te defines a ti mismo. Te coloqué en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que el mundo contiene. No te he hecho celeste, ni terrestre, ni mortal, ni inmortal, a fin de que tú mismo, libremente, a la manera de un buen pintor o de un hábil escultor, remates tu propia forma.

PICO DE LA MIRANDOLA
Oratio de hoiminis dignitate

***

Obscurum per obscurius
Ignotum per ignotius

(A lo oscuro, por lo más oscuro;
a lo desconocido, por lo más desconocido.)

DIVISA ALQUÍMICA

***

No es villanía, ni de villanía procede,
Si alguien, por evitar una suerte más cruel,
Odia la propia vida y busca la muerte…

Más vale morir para un corazón noble,
Que soportar el mal inevitable
Que le haría perder estilo y ánimo…
¿Cuán numerosos son aquellos a los que la muerte curó de la angustia?
Mas muchos vilipendian ese recurso a la muerte,
Y siguen ignorando cuán dulce es morir…


JULIÁN DE MÉDICIS

1 comentario:

Elena dijo...

Empastaste a la Yourcenar!!!
Dios mío!